Declaración de Renta

GUÍA SOBRE LA DECLARACIÓN DE RENTA

 

  • Haber tenido un patrimonio bruto superior a COP$160.231.500 al 31 de diciembre de 2020,
  • Haber obtenido ingresos brutos iguales o superiores a COP $49.849.800 al 31 de diciembre de 2020.
  • Haber realizado consumos mediante tarjeta de crédito superiores a COP $49.849.800 al 31 de diciembre de 2020.
  • Haber realizado compras y consumos totales superiores a COP $49.849.800 al 31 de diciembre de 2020.
  • Haber realizado consignaciones bancarias, depósitos o inversiones financieras por valor total acumulado superior COP $49.849.800 al 31 de diciembre de 2020.
  • Ser responsable del impuesto sobre las ventas (IVA) a 31 de diciembre de 2020.

Además, es importante tener presente que para elaborar la declaración de renta es necesario contar con todos los documentos que soporten los rubros que en ella se consignan y la liquidación que en ella se practica. Algunos de esos documentos son:

a. Documento indispensable: copia del certificado de inscripción RUT debidamente actualizado.

b. Documentos para determinar el patrimonio: se trata de documentos que permitan acreditar la titularidad de bienes e inversiones y que respaldan deudas, con valores certificados a 31 de diciembre de 2020. Algunos ejemplos son los siguientes, aunque estos documentos pueden variar en cada caso concreto:

    • Certificados o extractos de los saldos de las cuentas de ahorro y corrientes emitidos por las entidades financieras.
    • Certificados de las inversiones emitidos por las entidades donde se constituyó la inversión, como CDT, bonos, derechos fiduciarios, inversiones obligatorias, entre otras.
    • Declaración o estado de cuenta de impuesto predial de los bienes inmuebles propiedad del declarante.
    • Escrituras de adquisición de bienes inmuebles y/o certificados de instrumentos públicos.
    • Facturas de compra o documentos en donde conste el valor de adquisición de vehículos automotores.
    • Relación de los muebles, enseres, maquinaria y equipo, por su valor de adquisición más adiciones y mejoras.
    • Certificado de avalúo técnico de los bienes incorporales tales como good will, derechos de autor, propiedad industrial, literaria, artística, científica y otros.
    • Letras de cambio, pagarés, hipotecas y demás documentos que respalden cuentas por cobrar y obligaciones o deudas, conforme a los requisitos de ley.

c. Certificado de ingresos y retenciones por pagos laborales y rentas de trabajo en general.

    • Certificado de Ingreso promedio de los últimos seis meses anteriores a la fecha del pago de las cesantías e intereses sobre las mismas.
    • Certificado de salario básico, siempre y cuando haya tenido la calidad de oficial o suboficial de las Fuerzas Militares o de la Policía Nacional o agente de la Policía Nacional.
    • Certificados de indemnizaciones sustitutivas de la pensión o devoluciones de saldos de ahorro pensional.
    • Certificados de ingresos por concepto de honorarios, comisiones y servicios.
    • Certificados de los rendimientos financieros pagados durante el año, expedidos por las entidades correspondientes.
    • Certificado de pago de recompensas.
    • Certificado de dividendos y participaciones recibidos durante el año, expedidos por las sociedades de las cuales es socio o accionista.
    • Certificados de ingresos recibidos durante el año por concepto de utilidades repartidas por sociedades liquidadas.
    • Certificados de pagos por concepto de alimentación, efectuados por su empleador.

d. Documentos para determinar los pagos que constituyen deducciones: esto son documentos especialmente relevantes, pues deben acreditar los pagos efectuados en el año 2020 que tengan relación de causalidad, necesidad y proporcionalidad con la actividad generadora de renta o que se encuentren previstos como deducibles por la normativa colombiana vigente. Algunos ejemplos son los siguientes, aunque estos documentos pueden variar en cada caso concreto:

  • Certificado de pagos de intereses por préstamos para adquisición de vivienda.
  • Certificados por pagos de salud.
  • Certificados por donaciones a la Nación, departamentos, municipios, distritos, territorios indígenas y otros.
  • Relación de facturas de gastos, indicando el valor total.
  • Relación de los pagos efectuados a sus empleados por concepto de sueldos, bonificaciones, vacaciones, cesantías y otros.
  • Certificados de los pagos realizados por concepto de aportes a las cajas de compensación, Instituto Colombiano de Bienestar Familiar – ICBF, empresas promotoras de salud, administradoras de riesgos laborales, fondos de pensiones y otros.
  • Pagos por concepto de impuestos de Industria y Comercio, Avisos y Tableros y Predial.
  • Certificados de las donaciones e inversiones que haya efectuado durante el año.
  • Todos los documentos que respalden ingresos, costos, deducciones, patrimonio, emitidos por las entidades o personas competentes.
  • En los casos que se requiera, la certificación para acreditar la deducción por dependientes económicos.

Entonces, de acuerdo a lo anterior ¿Sobre qué rentas tributa un residente fiscal y un no residente fiscal? Según el artículo 9 del Estatuto Tributario, las personas naturales, nacionales o extranjeras, y las sucesiones ilíquidas de causantes con residencia en Colombia en el momento de su muerte están sujetas al impuesto sobre la renta y complementarios en lo concerniente a sus rentas y ganancias ocasionales, tanto de fuente nacional como de fuente extranjera, y a su patrimonio poseído dentro y fuera de Colombia. Por otro lado, las personas naturales, nacionales o extranjeras, y las sucesiones ilíquidas de causantes sin residencia en Colombia en el momento de su muerte solo están sujetas al impuesto sobre la renta y complementarios respecto a sus rentas y ganancias ocasionales de fuente colombiana y respecto de su patrimonio poseído en Colombia.

Asimismo, para saber si una persona natural es residente fiscal en Colombia es necesario determinar si se cumple con alguno de los siguientes supuestos previstos en el artículo 10 del Estatuto Tributario:

a. Permanecer continua o discontinuamente en territorio colombiano por más de 183 días incluyendo días de entrada y salida del país, durante un periodo cualquiera de 365 días consecutivos. Entendiendo que, cuando la permanencia continúa o discontinúa en territorio colombiano recaiga sobre más de un año o periodo gravable, se considerará que la persona es residente a partir del segundo año o periodo gravable.

b. Encontrarse, por su relación con el servicio exterior del Estado colombiano o con personas que se encuentran en el servicio exterior del Estado colombiano, y en virtud de las convenciones de Viena sobre relaciones diplomáticas y consulares, exentos de tributación en el país en el que se encuentran en misión respecto de toda o parte de sus rentas y ganancias ocasionales durante el respectivo año o periodo gravable.

c. Ser nacional y que durante el respectivo año o periodo gravable:

  • Su cónyuge o compañero permanente no separado legalmente o los hijos dependientes menores de edad tengan residencia fiscal en el país.
  • El 50% o más de sus ingresos sean de fuente nacional.
  • El 50% o más de sus bienes sean administrados en el país.
  • El 50% o más de sus activos se entiendan poseídos en el país.
  • Habiendo sido requeridos por la Administración Tributaria para ello, no acrediten su condición de residentes en el exterior para efectos tributarios.
  • Tengan residencia fiscal en una jurisdicción calificada por el Gobierno Nacional como paraíso fiscal.

A menos que se trate de un nacional que cumpla con alguna de las siguientes dos condiciones:

  • Que el 50% o más de sus ingresos anuales tengan su fuente en la jurisdicción en la cual tengan su domicilio.
  • Que el 50% más de sus activos se encuentren localizados en la jurisdicción en la cual tengan su domicilio.

En ese orden de ideas, encontramos la declaración de activos en el exterior, la cual consta de una declaración informativa. Es decir, que no es necesario realizar ningún pago al presentarla, siempre y cuando esta se presente oportunamente por parte de las personas naturales residentes en Colombia para efectos tributarios y las sociedades o entidades consideradas como nacionales para efectos tributarios que poseían activos en el exterior de cualquier naturaleza al primero de enero del año gravable inmediatamente anterior, cuyo valor patrimonial sea superior a $71.214.000 para el año 2020

Incluso, existe un descuento por impuestos pagados en el exterior. Que, de acuerdo con el artículo 254 del Estatuto Tributario, se trata de un beneficio que se le otorga a las personas naturales residentes en Colombia y las sociedades y entidades nacionales que sean contribuyentes del impuesto sobre la renta y complementarios y que perciban rentas de fuente extranjera sujetas al impuesto sobre la renta en el país de origen. Esto, en virtud del cual tienen derecho a descontar del monto que deben pagar por el impuesto colombiano de renta y complementarios el valor del impuesto que hayan pagado en el extranjero, cualquiera que sea su denominación, liquidado sobre esas mismas rentas.

El límite del descuento será, en todo caso, el monto del impuesto que deba pagar el contribuyente en Colombia por esas mismas rentas; pues en ningún caso habrá lugar a devoluciones por parte de la DIAN al contribuyente por haber pagado un valor superior por el impuesto extranjero al que tendría que haber pagado en Colombia.

Pero entonces, una duda frecuente es si se debe mantener la dirección de residencia actualizada en el RUT o no. Pregunta cuya respuesta es sí, es necesario actualizar la información contenida en el RUT a más tardar un mes después del hecho que genera la actualización, incluyendo la dirección de residencia. Esto, debido a que, siguiendo el artículo 658-3 del Estatuto Tributario, numeral 3, se impondrá una multa equivalente a una unidad de valor tributario por cada día de retraso en la actualización de la información. Pero, cuando la desactualización del RUT se refiera a la dirección o a la actividad económica del obligado, la sanción será de dos unidades por cada día de retraso en la actualización de la información.

Lo que nos lleva a otra inquietud muy común, y es ¿Cuál es la diferencia entre el RUT y el NIT? Pues bien, por una parte, el Registro Único Tributario (RUT) administrado por la DIAN constituye el mecanismo único para identificar, ubicar y clasificar a las personas y entidades que tengan la calidad de contribuyentes declarantes del impuesto sobre la renta y no contribuyentes declarantes de ingresos y patrimonio; los responsables del régimen de responsabilidad del Impuesto sobre las Ventas (IVA), los agentes retenedores, los importadores, exportadores y demás usuarios aduaneros, y los demás sujetos de obligaciones administradas por la DIAN.

Por el otro lado, en el RUT constan varios datos e información de los contribuyentes, y uno de esos datos es el Número de Identificación Tributaria (NIT), asignado por la DIAN, que permite la individualización inequívoca de los inscritos, para todos los efectos, en materia tributaria, aduanera y de control cambiario y, en especial, para el cumplimiento de las obligaciones de la misma naturaleza.

En ese sentido, el NIT constituye el código de identificación de los inscritos en el RUT. Las normas relacionadas con el NIT serán aplicables al RUT.

Para concluir, es relevante tener consciencia de que, para saber cuándo se debe declarar renta, La DIAN publica cada año un calendario tributario en donde se establecen las fechas límite en las cuales cada contribuyente debe presentar la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios, la cuales dependerán del último o los dos últimos dígitos del NIT de cada contribuyente.

En el caso de las personas naturales, el calendario tributario para el año 2021 es el siguiente:

Últimos dígitos de la cédula de ciudadanía Fecha límite para declarar
01 y 02 10 de agosto del 2021
03 y 04 11 de agosto del 2021
05 y 06 12 de agosto del 2021
07 y 08 13 de agosto del 2021
09 y 10 17 de agosto del 2021
11 y 12 18 de agosto del 2021
13 y 14 19 de agosto del 2021
15 y 16 20 de agosto del 2021
17 y 18 23 de agosto del 2021
19 y 20 24 de agosto del 2021
21 y 22 25 de agosto del 2021
23 y 24 26 de agosto del 2021
25 y 26 27 de agosto del 2021
27 y 28 30 de agosto del 2021
29 y 30 31 de agosto del 2021
31 y 32 1 de septiembre del 2021
33 y 34 2 de septiembre del 2021
35 y 36 3 de septiembre del 2021
37 y 38 6 de septiembre del 2021
39 y 40 7 de septiembre del 2021
41 y 42 8 de septiembre del 2021
43 y 44 9 de septiembre del 2021
45 y 46 10 de septiembre del 2021
47 y 48 13 de septiembre del 2021
49 y 50 14 de septiembre del 2021
51 y 52 15 de septiembre del 2021
53 y 54 16 de septiembre del 2021
55 y 56 17 de septiembre del 2021
57 y 58 20 de septiembre del 2021
59 y 60 21 de septiembre del 2021
61 y 62 22 de septiembre del 2021
63 y 64 23 de septiembre del 2021
65 y 66 24 de septiembre del 2021
67 y 68 27 de septiembre del 2021
69 y 70 28 de septiembre del 2021
71 y 72 29 de septiembre del 2021
73 y 74 30 de septiembre del 2021
75 y 76 1 de octubre del 2021
77 y 78 4 de octubre del 2021
79 y 80 5 de octubre del 2021
81 y 82 6 de octubre del 2021
83 y 84 7 de octubre del 2021
85 y 86 8 de octubre del 2021
87 y 88 11 de octubre del 2021
89 y 90 12 de octubre del 2021
91 y 92 13 de octubre del 2021
93 y 94 14 de octubre del 2021
95 y 96 15 de octubre del 2021
97 y 98 19 de octubre del 2021
99 y 00 20 de octubre del 2021

Link al calendario tributario 2021 completo publicado por la DIAN: https://www.dian.gov.co/Calendarios/Calendario_Tributario_2021.pdf

De igual forma, si un contribuyente que deba presentar la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios incumple dicha obligación y no lo hace, la DIAN podrá iniciar el procedimiento de liquidación de aforo para liquidar el impuesto y determinar el monto de la obligación a cargo del contribuyente.

El primer paso que dará la DIAN para iniciar la liquidación de aforo es emplazar al contribuyente incumplido invitándolo a presentar la declaración en el término perentorio de un mes. Posteriormente, el contribuyente, responsable, agente retenedor o declarante que presente la declaración con posterioridad al mencionado emplazamiento, deberá liquidar y pagar la sanción por extemporaneidad, en los términos previstos en el artículo 642 del Estatuto Tributario.

Como segundo paso, si el emplazado no presenta la declaración dentro del término concedido, la DIAN le aplicará la sanción por no declarar prevista en el artículo 643 del Estatuto Tributario, en virtud de la cual se le impondrá al contribuyente incumplido la obligación de pagar el 20% del valor de las consignaciones bancarias o ingresos brutos determinado por la DIAN por el período al cual corresponda la declaración no presentada, o el 20% de los ingresos brutos que figuren en la última declaración de renta presentada, el que fuere superior.

Como tercer paso, la DIAN podrá, dentro de los 5 años siguientes al vencimiento del plazo establecido para declarar, determinar mediante una liquidación de aforo, la obligación tributaria del contribuyente, responsable, agente retenedor o declarante, que no haya declarado. Adicional, se generarán intereses moratorios entre la fecha establecida para pagar y la del momento del pago efectivo, a la tasa de usura vigente al momento del pago menos 2 puntos.

Y en caso de que un contribuyente deba corregir su declaración de renta, deberá liquidar y pagar una sanción equivalente al 10% del mayor valor a pagar o del menor saldo a su favor, según el caso, que se genere entre la corrección y la declaración inmediatamente anterior a aquella, cuando la corrección se realice después del vencimiento del plazo para declarar, pero antes de que la DIAN realice el emplazamiento para corregir o del auto que ordene una visita de inspección tributaria.

Ahora bien, según el artículo 685 del Estatuto Tributario, cuando la DIAN tenga indicios sobre la inexactitud de la declaración del contribuyente podrá enviarle un emplazamiento para corregir, con el fin de que, dentro del mes siguiente a su notificación, la persona o entidad emplazada, si lo considera procedente, corrija la declaración liquidando la sanción de corrección respectiva.

Sin embargo, en este último caso, cuando ya ha sido notificado el emplazamiento para corregir (o después del auto que ordene una visita de inspección tributaria), el deberá liquidar y pagar una sanción equivalente al 20% del mayor valor a pagar o del menor saldo a su favor, según el caso, que se genere entre la corrección y la declaración inmediatamente anterior a aquella. Esto, siempre que la corrección sea realizada antes de haber sido notificado el requerimiento especial o pliego de cargos para la liquidación de revisión que podrá hacer la DIAN vencido el término concedido por el emplazamiento para corregir.

Adicionalmente, en cualquiera de los casos mencionados, se generarán intereses moratorios entre la fecha establecida para pagar y la del momento del pago efectivo del mayor valor a pagar que resulte de la corrección de la declaración, a la tasa de usura vigente al momento del pago menos 2 puntos.

Cabe agregar, que otro punto importante en el tema de este impuesto, es la firmeza de la declaración de renta, la cual implica que ha transcurrido el término legalmente establecido para que la DIAN pueda cuestionar y modificar la declaración presentada por el contribuyente.

En el caso de la declaración de renta y complementarios se aplica el término general de firmeza de las declaraciones tributarias indicado en el artículo 714 del Estatuto Tributario, según la cual la declaración tributaria quedará en firme si dentro de los tres años siguientes a la fecha del vencimiento del plazo para declarar no se ha notificado requerimiento especial. Pero cuando la declaración inicial se haya presentado en forma extemporánea, los tres años se contarán a partir de la fecha de presentación de la misma.

Ese término de tres años se contará a partir de la fecha de presentación de la solicitud de devolución o compensación en los casos en que en la declaración se presente un saldo a favor del contribuyente o responsable.

Y el término de firmeza será de seis años para aquellos contribuyentes sujetos al Régimen de Precios de Transferencia, en relación con la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios.

Finalmente, cuando una persona natural que sea contribuyente del impuesto sobre la renta y complementarios fallece, el patrimonio de esa persona pasa a constituir una “sucesión ilíquida” mientras no se haya realizado su liquidación y distribución entre los herederos del causante, y esa sucesión ilíquida de la persona fallecida debe presentar la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios.

En materia del impuesto sobre la renta y complementarios no existe ninguna diferencia entre las normas aplicables a las personas naturales y a las sucesiones ilíquidas, por lo cual, la sucesión ilíquida debe presentar la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios de la misma manera y bajo las mismas normas que hubiera tenido que hacerlo el contribuyente en vida.

Y los responsables de presentar la declaración del impuesto sobre la renta y complementarios de las sucesiones ilíquidas son, según el artículo 572 del Estatuto Tributario, los albaceas con administración de bienes, a falta los cuales lo serán los herederos con administración de bienes, y a falta de unos y otros, lo será el curador de la herencia yacente.